El verano es una de las épocas del año en las que más cambian nuestras rutinas. Viajamos, practicamos más deporte al aire libre, comemos fuera de casa con mayor frecuencia y, en muchos casos, dejamos para después algunas revisiones médicas y dentales.

Todo esto hace que durante los meses de verano aumenten las consultas por urgencias dentales. Un dolor que aparece de repente, un empaste que se cae durante una comida o un golpe mientras practicamos deporte pueden convertir unos días de descanso en una preocupación.

La buena noticia es que, en muchas ocasiones, actuar rápidamente puede evitar complicaciones y permitir resolver el problema de una forma más sencilla.

En este artículo te explicamos cuáles son las urgencias dentales más frecuentes en verano, qué puedes hacer en cada caso y cuándo es importante acudir al dentista.

¿Qué se considera una urgencia dental?

Una urgencia dental es cualquier problema que requiere atención lo antes posible para aliviar el dolor, detener una infección o evitar que el daño empeore.

No todas las molestias necesitan tratamiento inmediato, pero sí existen situaciones en las que esperar varios días puede hacer que el problema sea más complejo de resolver.

Si tienes preguntas sobre si es o no es una urgencia, lo más recomendable es contactar con una clínica dental para recibir orientación y valorar la urgencia.

¿Por qué aumentan las urgencias dentales en verano?

Aunque el verano no provoca por sí mismo los problemas dentales, sí reúne varios factores que favorecen su aparición.

Por un lado, es habitual practicar actividades deportivas o de ocio donde existe mayor riesgo de golpes y traumatismos. Por otro lado, muchas personas consumen alimentos más duros, hielo o frutos secos, capaces de fracturar dientes debilitados o restauraciones antiguas.

Además, durante las vacaciones es frecuente retrasar una molestia que ya existía pensando que “aguanta unos días más”. En muchos casos, ese pequeño dolor termina convirtiéndose en una urgencia.

Las urgencias dentales más frecuentes en verano

Dolor de muelas intenso

Es probablemente la consulta de urgencia más habitual.

Normalmente el dolor no aparece de un día para otro. Suele ser la consecuencia de una caries profunda, una inflamación del nervio o una infección que llevaba tiempo desarrollándose.

Muchas personas notan el dolor precisamente cuando comienzan las vacaciones, simplemente porque hasta ese momento el problema no había dado síntomas importantes.

¿Qué hacer?

El tratamiento dependerá del origen del problema. Puede ser suficiente con realizar un empaste o, si la afectación es mayor, será necesario realizar una endodoncia u otro tratamiento. Lo mejor es que un odontólogo valore el tratamiento que necesitas.

Se rompe un diente

Las fracturas dentales son especialmente frecuentes durante el verano.

Pueden producirse por una caída, un golpe practicando deporte, una piscina, una bicicleta o simplemente al morder un alimento duro.

En ocasiones únicamente se rompe una pequeña parte del esmalte, mientras que otras veces la fractura afecta a capas más profundas y provoca dolor. Puedes leer más sobre esta urgencia en nuestro artículo del blog:  Se me ha roto un diente, qué puedo hacer. 

¿Qué hacer?

Según el tipo de fractura, el tratamiento puede consistir en una reconstrucción estética, una corona o, en casos más complejos, un tratamiento de conductos.

Se cae un empaste

Es una situación muy habitual. Muchas veces el paciente piensa que “solo se ha caído el empaste”, aunque en realidad lo que puede haber sucedido es que el propio diente haya perdido parte de su estructura. Aquí, puedes leer un poco más sobre las razones por las que se rompe un empaste.

Aunque inicialmente no exista dolor, el diente queda más vulnerable y es recomendable revisarlo cuanto antes.

¿Qué hacer?

En muchos casos será posible colocar un nuevo empaste, aunque si la pérdida de estructura es importante puede ser recomendable otro tipo de restauración.

Se despega una corona o una funda

Las coronas pueden desprenderse con el paso del tiempo o al masticar alimentos especialmente duros o pegajosos.

No siempre significa que la corona esté estropeada; en ocasiones simplemente ha fallado el cemento que la mantenía fijada.

¿Qué hacer?

Un diente sale completamente tras un golpe

Es una de las urgencias más importantes en odontología.

Cuando un diente permanente sale completamente de su lugar, cada minuto cuenta.

Si se actúa con rapidez, existen muchas más posibilidades de volver a colocarlo con éxito.

¿Qué hacer?

Inflamación o infección

Una inflamación importante de la encía o de la cara nunca debe ignorarse.

Si además aparece fiebre, dificultad para abrir la boca o para tragar, la atención debe ser inmediata.

Las infecciones dentales no desaparecen por sí solas y necesitan un diagnóstico adecuado para eliminar la causa.

¿Qué NO deberías hacer ante una urgencia dental?

En internet circulan muchos consejos y tips que pueden hacer empeorar la situación.

Ante una urgencia, evita:

¿Se pueden prevenir las urgencias dentales en verano?

Muchas veces sí. Antes de comenzar las vacaciones es recomendable realizar una revisión si hace tiempo que no acudes al dentista.

También conviene revisar empastes antiguos, coronas o tratamientos que ya estaban dando pequeñas molestias o llevaban hechos mucho tiempo.

Además, existen hábitos sencillos que ayudan a reducir el riesgo:

Una revisión antes del verano puede evitar que una pequeña incidencia termine convirtiéndose en una urgencia.

Estoy de vacaciones en Asturias y necesito un dentista en Oviedo

Cada verano son muchas las personas que visitan Asturias y, de forma inesperada, necesitan atención dental.

Si estás pasando unos días en la ciudad y buscas un dentista en Oviedo porque has sufrido una fractura, tienes un dolor intenso, se ha caído un empaste o has sufrido cualquier otra urgencia dental, lo más importante es recibir una valoración cuanto antes.

En la Clínica Dental Fonseca Vega atendemos tanto a nuestros pacientes habituales como a personas que se encuentran de viaje y necesitan resolver una urgencia durante su estancia en Oviedo. Nuestro objetivo es aliviar el dolor, diagnosticar el problema y ofrecer el tratamiento más adecuado para que puedas recuperar la tranquilidad cuanto antes.

Preguntas frecuentes sobre las urgencias dentales en verano

¿Debo acudir al dentista si no tengo dolor aunque se haya roto un diente?

Sí. Algunas fracturas no producen molestias inmediatas, pero pueden dejar el diente más débil o favorecer la entrada de bacterias.

¿Un empaste caído siempre necesita uno nuevo?

No necesariamente. Dependerá del estado del diente y de la cantidad de estructura que conserve.

¿Cuánto tiempo puedo esperar si tengo una infección?

Lo recomendable es no esperar. Las infecciones dentales pueden evolucionar rápidamente y cuanto antes se traten, más sencillo suele ser resolver el problema.

¿Qué hago si la urgencia ocurre durante las vacaciones?

Lo más importante es no ignorar los síntomas. Buscar un dentista en la ciudad donde te encuentres puede evitar complicaciones y permitir que el tratamiento sea mucho más sencillo.

Las urgencias dentales no siempre se pueden evitar, pero muchas de ellas sí pueden prevenirse. Acudir a revisiones periódicas permite detectar pequeñas caries, empastes desgastados o problemas que todavía no han dado síntomas, evitando que se conviertan en una urgencia cuando menos lo esperas. Mantener una buena salud bucodental durante todo el año es la mejor forma de disfrutar del verano con tranquilidad y reducir las posibilidades de que un problema dental altere tus vacaciones.

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