¿Sientes un dolor intenso al tomar un helado, beber un café caliente o incluso al respirar aire frío? Si es así, es posible que tengas sensibilidad dental, un problema muy frecuente que puede afectar a personas de cualquier edad.

Aunque muchas personas conviven con esta molestia durante meses o incluso años, la sensibilidad dental no debe normalizarse. En la mayoría de los casos es un síntoma que indica que el diente o las encías necesitan atención.

Conocer qué la provoca y cuál es el tratamiento más adecuado es fundamental para aliviar las molestias y evitar que el problema avance.

¿Qué es la sensibilidad dental?

La sensibilidad dental, también conocida como hipersensibilidad dentinaria, es un dolor breve, agudo y localizado que aparece cuando el diente entra en contacto con determinados estímulos.

Los desencadenantes más habituales son:

Esta sensación aparece cuando la dentina, la capa situada bajo el esmalte, queda expuesta. La dentina contiene miles de pequeños conductos microscópicos que comunican directamente con el nervio del diente. Cuando un estímulo llega a esa zona, el nervio responde provocando esa molestia característica.

La intensidad puede variar mucho de una persona a otra. Algunas solo sienten una pequeña molestia ocasional, mientras que otras llegan a evitar determinados alimentos o bebidas por el dolor que les producen.

¿Cuáles son las causas de la sensibilidad dental?

No existe una única causa. Identificar el origen es imprescindible para elegir el tratamiento más adecuado.

Desgaste del esmalte

El esmalte es la capa más externa y resistente del diente. Su función es proteger las estructuras internas.

Con el paso del tiempo puede desgastarse por diferentes motivos:

Cuando el esmalte pierde grosor, la dentina queda menos protegida y aumenta la sensibilidad.

Retracción de las encías

Las encías también protegen el diente. Si se retraen, dejan expuesta la raíz, una zona que no está cubierta por esmalte y que resulta mucho más sensible.

La retracción puede deberse a una enfermedad periodontal, un cepillado agresivo o simplemente al paso del tiempo.

Bruxismo

Apretar o rechinar los dientes, especialmente durante la noche, provoca un desgaste progresivo del esmalte.

Muchas personas no son conscientes de que padecen bruxismo hasta que comienzan a notar sensibilidad, pequeñas fracturas o molestias en la mandíbula.

Caries o fracturas

No toda sensibilidad dental está relacionada con el esmalte.

Una caries, una fisura o una pequeña fractura pueden producir molestias muy similares, por lo que siempre es recomendable realizar una exploración para confirmar el diagnóstico.

Tratamientos dentales recientes

Después de algunos tratamientos, como un blanqueamiento dental, una limpieza profesional o determinadas restauraciones, es normal experimentar sensibilidad durante unos días.

En la mayoría de los casos desaparece de forma progresiva sin necesidad de realizar ningún tratamiento adicional. Si no ha sido así, consulta con tu dentista para ver qué ha pasado. 

¿Cómo saber si se trata de sensibilidad dental?

La sensibilidad suele aparecer únicamente cuando existe un estímulo concreto y desaparece pocos segundos después.

Sin embargo, si el dolor es constante, aparece de forma espontánea, despierta por la noche o aumenta progresivamente, puede tratarse de otro problema, como una caries profunda, una infección o una afectación del nervio dental.

Por eso es importante no autodiagnosticarse. Dos molestias que parecen iguales pueden tener causas completamente diferentes.

Tratamiento para la sensibilidad dental

El tratamiento dependerá siempre del origen del problema.

Tras una exploración clínica, nuestro equipo puede recomendarte diferentes opciones:

El objetivo no es únicamente aliviar la molestia, sino eliminar la causa que la está provocando.

¿Qué puedes hacer en casa?

Mientras se identifica el origen de la sensibilidad, algunos hábitos pueden ayudar a reducir las molestias:

Estos consejos pueden aliviar los síntomas, pero no sustituyen una valoración profesional cuando la sensibilidad persiste.

¿Se puede prevenir?

En muchos casos, sí.

Mantener una buena higiene oral, utilizar una técnica de cepillado adecuada y acudir a las revisiones periódicas ayuda a detectar pequeños problemas antes de que provoquen sensibilidad.

También es recomendable consultar con el dentista si notas que aprietas los dientes al dormir o si empiezas a sentir molestias que antes no tenías.

Detectar el problema a tiempo suele permitir tratamientos más sencillos y menos invasivos.

¿Cuándo acudir al dentista?

Si la sensibilidad aparece con frecuencia, afecta a varios dientes o cada vez resulta más intensa, es recomendable solicitar una revisión.

Aunque en muchas ocasiones el origen es un desgaste del esmalte o una retracción de las encías, también puede ser el primer síntoma de una caries, una fractura o una enfermedad periodontal.

Dentista Oviedo
Dentista Oviedo

En Clínica Dental Fonseca Vega, como dentista en Oviedo, realizamos un diagnóstico individualizado y personalizado para identificar la causa de la sensibilidad dental y proponer el tratamiento más adecuado para cada paciente.

Porque aliviar el dolor es importante, pero encontrar el motivo que lo provoca es la mejor forma de evitar que vuelva a aparecer.

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